Los ecosistemas marinos están dentro de los ecosistemas acuáticos. Incluyen los océanos, mares, marismas, entre otros. La vida surgió y evolucionó en el mar. El medio marino es muy estable, si lo comparamos con los hábitats
terrestres o de agua dulce. Las temperaturas de las grandes masas
oceánicas varían poco, así como la salinidad del agua (3,5%). La
composición iónica del agua de mar es similar a la de los fluidos
corporales de la mayoría de los organismos marinos, lo que soluciona la regulación osmótica.